Llegué puntual –bueno, casi, porque se me escapó un cartel que rezaba «Acreditaciones Editation» (sic)– y recibí de los organizadores una bolsa con merchandising del Instituto Cervantes y una lámina conmemorativa de los 300 años de la BNE (sí, lo que ocurrió hace tres años, debe de ser que les sobraban por ahí). También estaban sirviendo ya café y bollos para todos los asistentes.

Al rato salimos a la escalinata que conduce a la puerta principal para hacernos una foto de grupo y, acto seguido, nos dirigen a la Sala del Patronato de la biblioteca, donde tomamos sitio en las cinco o seis mesas que había, un pelín apretujados. Regletas con enchufes bajo cada mesa y una wifi abierta sin contraseña (ejem, no lo más seguro) cortesía de Telefónica nos aseguraban el acceso a internet.

Los wikipedistas organizadores, Felipe Ortega en su mayor parte, nos dieron las indicaciones básicas y un resumen del código ético de la Wikipedia, que sintetizaron en cinco pilares básicos:

En la Wikipedia no se admite investigación original, siempre hay que basarse en fuentes Busca la neutralidad, y la mejor forma de hacerlo es recoger varios puntos de vista No recoge contenido protegido con copyright porque se comparte de forma libre Hay unas normas de etiqueta definidas para garantizar el buen civismo Las normas no son firmes, están sujetas a continua discusión

Pero, antes de que empiece la sesión de trabajo, acuden a la sala los representantes de las instituciones patrocinadoras para saludar y dedicar unas palabras a los participantes:

  • Ana Santos Aramburo, directora de la BNE, agradece a todos su participación y a Telefónica el patrocinio, que permite disponer de la wifi. Es curiosa su pronunciación llana de editatón, que yo disculpo no solo porque es un neologismo sino por una posible contaminación del latín, en que todas las palabras son llanas, o del griego.
  •  José Manuel Blecua, director de la RAE, compara la Wikipedia con la Enciclopedia francesa, con la diferencia de que el libro se queda en la biblioteca y va envejeciendo porque no se actualiza, pero la Wikipedia se mantiene joven porque se renueva.
  • Por su parte, Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, compara la Wikipedia con las Polianteas, una enciclopedia de la Edad Media que también perseguía el objetivo de recoger todo el conocimiento del mundo. Además, medio en broma, anima a Blecua a añadir el neologismo editatón al Diccionario de la RAE.

Llega la hora de la verdad y decido escribir el artículo Influencia del latín en el español, propuesto por los organizadores, ya que ni siquiera existía y estaba dentro de mi especialidad. También estuve muy pendiente del hashtag en Twitter para ver qué se comentaba y porque darle publicidad al evento es lo mínimo que uno puede hacer cuando está tan bien organizado. Era curioso además consultar las estadísticas del evento en tiempo real, que un bot iba actualizando en la propia página de Wikipedia del evento.

Un enclave de lujo, pero...

Sala del Patronato de la BNE

Tanto el personal de la BNE como los voluntarios de la Wikipedia no pudieron haber hecho más por que la jornada fuera provechosa y agradable. El ambiente era de verdadero trabajo en equipo y buen rollo en general. En una mesa nos esperaban decenas de libros que la BNE había seleccionado para nosotros, sobre lengua y literatura españolas, y el personal estaba allí para responder preguntas sobre referencias, por lo que nuestras necesidades bibliográficas quedaban cubiertas.

A pesar de la belleza de la Sala del Patronato, donde se reúne el Real Patronato de la Biblioteca, el hecho de que contuviera libros de alto valor hacía imposible introducir comida o bebida alguna en ella. En principio no resultaba un problema, pero hasta entonces no me había dado cuenta de la necesidad que tengo de tener una botella de agua cerca mientras trabajo en algo para saciar la sed… Hay que reconocer que los organizadores hicieron lo que pudieron para solucionar el problema: junto a la puerta de la sala dejaron una mesa larga con botellas de agua, pero no era muy eficiente porque en mi caso creo que tres veces salí, abrí una botella, bebí un trago y la volví a dejar. Siendo realistas, preferiría un sitio, aunque sea más pedestre, que ya esté proyectado para actividades de este tipo (¿un aula?).

Algo que no esperaba fue que nos sirvieran comida y merienda además del desayuno: había paella, ensalada de pasta, albóndigas y también frituras, sándwiches fríos y bebidas. La comida fue el momento ideal para socializar con la gente e intercambiar impresiones. En la sala sí que metieron bandejitas con caramelos y por la tarde subieron pastelitos y sándwiches a la mesa de fuera, así que estuvimos más que servidos.

Otra sorpresa que nos tenían guardada fue el sorteo de libros cedidos por la RAE a los participantes de la editatón, que se produjo después de comer. Los organizadores intentaron que el reparto de regalos fuera ecuánime, y creo que consiguieron que todo el mundo se llevase a casa un ejemplar. Además, lograron una visita guiada por la BNE para todos los asistentes, un gesto que muchos no podremos agradecerles lo suficiente :)

Impresiones

Habría estado bien organizar el trabajo en grupos de interés, para tener cerca a la gente con la que puede que uno trabaje en un mismo artículo, y aprovechar para hablar cara a cara. Sin embargo, no creáis que ocho horas dan para mucho: entre presentaciones, explicaciones, comida, consultas… se te echa el tiempo encima. En una editatón tan corta (ese mismo fin de semana hubo una en México que duró 50 horas) habríamos perdido tiempo, primero en organizarnos y luego en poner prácticas en común. Al menos con el trabajo individual llegamos a sacar adelante edición pura y dura. Entonces, podéis estar preguntándoos, ¿para qué sirve habilitar una sala para juntar a toda esa gente, si luego va a trabajar por separado? Creo que ha sido bueno sobre todo para los más novatos, porque se podía consultar a wikipedistas expertos; para los que no necesitábamos tanta ayuda, de todos modos, nos permitió conocer gente con las mismas inquietudes.

Foto de grupo de los 114 participantes, tirada por Carlos Delgado

Otro tema que estuvimos comentando fue que lo más difícil de editar Wikipedia es refrendar la información que uno añade. Buscar información veraz y no sesgada en Google puede ser una ardua tarea: se nota que quienes se preocupan por quedar entre los primeros resultados de la búsqueda son los que tienen fines comerciales, mientras que es raro que las fuentes de autoridad lo hagan.

Se comentaron mucho en Twitter dos datos: la alta participación de mujeres en la editatón, de un 60 %, y la poca representación de mujeres entre las páginas de los autores propuestas para mejorar. Puestos a criticar la poca presencia de mujeres, un dato al que nadie dio relevancia es que de los tres presentadores de la editatón, solo una era una mujer (un 33,33 % de representación femenina, podríamos decir). Sin embargo, los autores propuestos se habían sacado de la lista de ganadores del premio Cervantes, ya que había que acotarlos de alguna manera y el Instituto Cervantes era uno de los patrocinadores del evento. Además, estos solo eran los artículos sugeridos, y los asistentes podían realmente editar lo que quisieran. Con respecto al dato de la representación en los puestos directivos, también queda ya superado, ya que estos puestos son fruto de dilatadas carreras profesionales y, por tanto, reflejan la situación del mercado laboral de hace años, incluso generaciones, durante los que la mujer se estaba incorporando al trabajo.

Al final, nos quedamos con ganas de más, de seguir aprendiendo a editar y trabajando en casa lo que empezamos en la editatón.